Compliance Gap Analysis

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"Es fundamental transformar la analítica de datos en valor para las empresas"

Movidos por los cambios en materia de cumplimiento normativo, en concreto, el artículo 31.bis del Código Penal y la responsabilidad penal de las personas jurídicas, decidimos crear una herramienta que nos permitiera, dentro de lo razonable, tomar ciertas decisiones en los Programas Compliance que desarrollamos para nuestros clientes. Si de un tiempo a esta parte ya se habla de que la analítica de datos, el conocido como "Big Data", será cada vez más avanzado y se adaptará de forma permanente dentro de las empresas a la hora de tomar cualquier tipo de decisión empresarial, incluso, porque no decirlo, en el día a día de la propia sociedad en la que vivimos, por todo ello, entendimos que si los datos suponen un activo primordial para las empresas, también deberían serlo en el supuesto de los modelos de organización y gestión en materia de Compliance.

 

Ahora bien, si conocer los datos permite a las empresas manejar una información importante en la adopción de sus deciciones empresariales, en el caso de los Progamas Compliance, quienes desarrollamos ese trabajo para nuestros clientes, debemos partir de un problema inicial: los delitos penales deben ser cometidos por personas, y los delitos penales, sujetos al análisis de riesgos tradicional, debe ser definido como improbable.

Por lo tanto, lo importante no es sólo obtener y conocer los datos, poseerlos, sino además, gestionarlos y analizarlos adecuadamente con el fin de consegurir el conocimiento necesario que nos permita sumar esa información dentro de nuestras previsiones y mapas de riesgo, lo que denominamos "la previsión por encima del riesgo". No se trata de de implementar soluciones basadas en el análisis de datos que tendrían, como único objetivo, mejorar los procesos y las decisiones de negocio que adoptan las organizaciones que analizamos, se trata además de utilizar todos aquellos datos de los que disponemos, gestionarlos con las herramientas adecuadas y analizarlos desde un punto de vista penal.

 

"¿Qué hicimos para intentar prevenir y detectar una posible conducta ilícita?"

Esa, y no otra, es la pregunta inicial que deberian formularse todas las empresas antes de ponerse a trabajar en materia de riesgos penales y con anterioridad a valorar si en su empresa podría darse el supuesto de verse inmersa en algún tipo de responabilidad penal futura según el artículo 31.bis del Código Penal. Y antes de contestar a esa pregunta debemos ser conscientes que, delegar tales servicios de implementación en materia de cumplimiento normativo, sólo debería fiarse a quienes cuenten entre sus filas con un experto penalista y analista de compliance.

 

Pero eso, es sólo el principio. Conocer la información no es suficiente, hay que extraer los datos, gestionarlos y analizarlos adecuadamente para conseguir transformar su análisis en valor para las empresas, y es ahí donde nuestra nueva herramienta juega un papel esencial, ya que tiene en cuenta todos los datos de los que dispone, introduciendo otras variables con las que genera nuevas suposiciones mucho más certeras y en función de todo ello, generamos distintas hipótesis de trabajo, realizando pronósticos estimados en nuestros mapas y matrices de riesgos penales ante futuros escenarios de incertidumbre en la empresa.

Sólo de esa forma podremos obtener una respuesta a la pregunta "¿qué hicimos para intentar prevenir y detectar una posible conducta ilícita en nuestra empresa?". Y la respuesta no es otra que implantar modelos de organización y gestión, los llamados Programas Compliance que se comporten, llegado el momento, de forma razonablemente eficaz y efectiva, algo que solo podremos conseguir conociendo y midiendo toda la información disponible y además, con un penalista y analista de Compliance al frente de los trabajos de análisis de riesgos.