Integridad, Igual a Éxito

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Soluciones de negocio orientadas a reforzar los sistemas de gobierno corporativo y cumplimiento normativo
Delitos de carácter personal
Delitos contra el patrimonio y otros
Delitos relacionados con el interés público
Delitos contra la seguridad colectiva
Delitos contra la Administración y el Orden Público
Analizando e identificando riesgos penales ayudamos a reforzar los sistemas de control en las empresas

La integridad es la base del éxito

Con la implantación sistemática de programas, manuales y protocolos de prevención de ilícitos penales, los denominados “Programas Compliance”, las empresas demostrarán a los medios de comunicación, inversores, accionistas, competidores, a las autoridades y a sus propios socios de negocios que dichos programas son parte esencial e integral de su cultura de empresa. El incremento del valor de la compañía sólo será duradero si actúa dentro de la ley y en concordancia con principios éticos.

Cada empleado es responsable de asegurar que su conducta es legal y éticamente adecuada, algo que debe resultar aplicable a los empleados en todos los niveles y áreas y sea cual sea su grado de especialización y cualificación profesional: todas sus acciones deben ser consistentes con el buen nombre y la reputación de su empresa. Sus socios de negocio, inversores y el público en general, esperan que sean competentes, justos, íntegros, fiables y éticamente irreprochables.

Ante el incremento de los riesgos legales y las posibles contingencias penales para las personas jurídicas, C.G.A. Abogados desarrolla soluciones y medidas de prevención y defensa penal para su empresa, implementando manuales y formando encargados de prevención de riesgos penales. Y todo ello partiendo de una máxima que cumplimos y valoramos en los profesionales que trabajan en nuestro Despacho: para valorar riesgos penales es esencial tener experiencia en los Juzgados y Tribunales penales.

Las nuevas modificaciones del Código Penal convierten a las sociedades en sujetos susceptibles de incurrir en contingencias penales por actos ilícitos cometidos dentro del seno de la sociedad. Además, no existe la graduación de las penas en función de la persona o personas que cometen el delito, resultando indiferente su rango, capacitación y actividad profesional dentro de la propia compañía, es decir, tendrán la misma consideración a efectos del delito desde el Administrador hasta un Consejero, desde un Apoderado hasta un trabajador. Y aun cuando el catálogo de penas, sanciones y multas es amplio y variado, no podemos por menos que apuntar lo que consideramos de mayor importancia: el deterioro de la imagen frente a sus clientes y la sociedad en general. Ésta, y no otra, será la peor pena.